Las balsas de purines y las granjas de cerdo en Aragón
Solo en Aragón hay más de 4.000 granjas de cerdos. De esas explotaciones salen cada año miles y miles de toneladas de carne que luego se comercializa en el resto del mundo. En las cochiqueras donde se cría el ganado también se genera una enorme cantidad de purines, un residuo que representa un auténtico reto medioambiental.
Esos desechos acaban almacenados en balsas que emiten gases nocivos, como metano, amoniaco u óxido nitroso. España es uno de los grandes productores de carne de cerdo de la Unión Europea, gracias a una vasta red formada por miles de explotaciones. Esa industria genera millones de toneladas de purines, un estiércol que puede aprovecharse como fertilizante, aunque su gestión plantea algunos desafíos.
El proyecto de Intergia y el Gobierno de Aragón entre 2020 y 2023
La gestión de los purines lleva tiempo bajo la lupa de los ecologistas y está regulada en la ley, que contempla medidas como cubrir al menos parte de las balsas o usar sistemas que reduzcan sus emisiones. Con ese telón de fondo, hace unos años un consorcio formado por la firma aragonesa Intergia Energía Sostenible y otras dos entidades se hizo una pregunta sobre aprovechar el espacio que ocupan las balsas de purines para generar energía.
También se preguntaron si, al cubrir los depósitos para reducir sus emisiones, se podía expandir la fotovoltaica. El resultado fue un proyecto desarrollado entre 2020 y 2023, con el respaldo del fondo europeo Feader y el Gobierno de Aragón. Su idea consistió en cubrir las balsas de purines con placas solares flotantes.
La propuesta buscaba mantener las emisiones contaminantes en los niveles establecidos por la normativa. También quería convertir las granjas en fuentes de producción de energía solar.
Fotopur detecta daños del amoniaco y monta dos prototipos
Desde Intergia explican que ese proyecto dejó varias lecciones. Una de ellas fue que el amoniaco de los purines oxida y degrada algunos elementos de las instalaciones fotovoltaicas, en concreto partes del sistema de sujeción de los módulos y el cableado.
La compañía también subraya que la fotovoltaica flotante ya se usa ampliamente en cuerpos de agua, como balsas de riego o lagos, mientras que su empleo en otros cuerpos líquidos sigue en fase de estudio. Por eso, junto a otros aliados como la Universidad de Zaragoza, impulsa Fotopur, un proyecto que quiere ayudar al sector porcino a reducir sus emisiones al mismo tiempo que genera energía.
Para avanzar en esa dirección, la compañía ha montado dos instalaciones piloto. Ambas están diseñadas para maximizar la reducción de emisiones contaminantes y aguantar la corrosión del amoniaco. Una usa piezas comerciales estándar pensadas para la fotovoltaica flotante. La otra se diseñó específicamente para balsas en las que se almacena estiércol de ganado.
El prototipo de Zamora cubre el 90 % de la balsa
Fotopur montó su primer prototipo en una granja de cría de Calzada de Tera, Zamora. En noviembre instalaron su cubierta fotovoltaica en una balsa de purines de 880 m2.
Intergia desplegó una plataforma flotante de 13,5 x 25 m con 56 paneles y una potencia pico de 33,04 kWp. En total, la instalación cubre el 90 % de la balsa y sus responsables esperan que ayude a cubrir hasta el 22 % de la factura eléctrica de la granja.
La compañía utilizó un sistema fotovoltaico flotante comercial usado en balsas de agua, no creado específicamente para balsas de purín. Intergia y el resto de socios aplicaron pequeños cambios. Sustituyeron las piezas de acero que venían de fábrica por otras de aluminio e inoxidables y añadieron una lámina plástica para reducir el rozamiento.
El prototipo de Zaragoza se diseña para balsas de purines
El otro prototipo se montó semanas más tarde en una granja de cebo de Tauste, en Zaragoza. A diferencia de la versión de Castilla y León, se diseñó específicamente para su uso en balsas de purines.
Sus creadores idearon un sistema que minimiza la superficie de contacto aire-purín entre los elementos flotantes y facilita el soporte de los paneles fotovoltaicos. También diseñaron una estructura específica, formada por una matriz de vigas de aluminio anodizado ancladas a la plataforma y con escuadras que permiten que los paneles tengan una inclinación de 15º. En total acoge 16 paneles con una potencia de 9,44 kWp. Los tornillos son de aluminio y acero inoxidable para evitar la corrosión.
Si se cumplen los planes de sus autores, la plataforma flotante cubrirá de manera efectiva el 10 % de la superficie de la balsa y su producción fotovoltaica alcanzará los 15,2 Mwh/año, suficiente para cubrir hasta el 53 % de la demanda eléctrica de la granja. Intergia sostiene que ese plus permitirá a la explotación aragonesa reducir su consumo de combustible, descrito como caro y contaminante.
Las mediciones de Zamora y Zaragoza marcan el siguiente paso
Con sus prototipos, Fotopur aspira a seguir avanzando en el camino abierto en 2020, solucionar los problemas identificados entonces y demostrar las ventajas de cubrir las balsas de purines con paneles solares.
Ahora, una vez montadas las instalaciones de Zamora y Zaragoza, los expertos controlarán dos parámetros: las emisiones de gases contaminantes y la energía generada. El análisis de las mediciones permitirá identificar cuál de los dos sistemas es más eficaz y cuál resulta más rentable con miras a llevarlo al mercado.
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